Vistas de página en total

domingo, 16 de junio de 2013

Todos contra todos

En la preparatoria, ya  eran los últimos días de clases.  Prácticamente, ya no hacíamos nada. Pero teníamos que ir para saber cuándo nos iban a dar nuestros papeles. Como no teníamos nada que hacer, llevábamos películas y las veíamos. Una de mis compañeras llevó la película de Proyecto X  y la vimos. Cuando la película terminó, todos nos quedamos con cara de ¡WOW! Y dijimos: “Esa, sí, es una fiesta. Deberíamos hacer una y qué el motivo sea nuestra graduación “. Unos de mis amigos que le decían Tapir empezó a organizar todo; el lugar, la hora, los invitados, la música y lo que se iba a tomar. Pasaron los días y Tapir nos dijo:” ¡Ya tengo el lugar y la fecha! “. Mis amigos y yo nos emocionamos mucho, pues esperábamos con ansias esa fiesta. Cuando llegamos a donde iba a hacer la fiesta nos dimos cuenta de qué era una casa muy grande. Pagamos el cover que era de $70 no reclamamos el precio porque con eso se iba a pagar la renta de la casa y las demás cosas. 

Había dos DJ y un montón de gente. Estuvimos bailando, jugando y bebiendo. Luego nos dimos cuenta de que había un montón de gente afuera de la casa. Los vecinos le fueron a reclamar a Tapir por nuestro relajó y le dijeron que si no nos calmábamos iban a llamar a la policía, para que nos sacaran. No les hicimos casó y seguimos en nuestro relajó. Cuando menos lo esperábamos llegaron varias patrullas y nos empezaron a sacar de la casa porque según estábamos muy alcoholizados, olía mucho a marihuana y que estábamos causando daños a propiedad ajena. Algunos compañeros empezaron a arrojar a las patrullas botes o lo que encontraran. Los policías nos empezaron a perseguir. Mis amigos y yo nos echamos a correr y nos detuvimos hasta que ya no vimos patrullas. 

Después nos encontramos a un chavo que nos dijo que si queríamos ir a su casa para seguir la fiesta. Estuvimos en su casa hasta las 12 de la noche. Recibimos una llamada de Tapir quien nos dijo que ya se había arreglado con los policías y que podíamos regresar a la fiesta. Cuando llegamos vimos que todos ya estaban bien mal. Los DJ pusieron el ambiente otra vez y la fiesta prosiguió. Fue todo un desmadre. Nosotros nos fuimos como pudimos a las cinco de la mañana ya estábamos todos muy borrachos. Y a nuestro intento de fiesta tipo Proyecto X solo le faltó el automóvil en la piscina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario