En la preparatoria, ya eran los últimos días de clases. Prácticamente, ya no hacíamos nada. Pero teníamos
que ir para saber cuándo nos iban a dar nuestros papeles. Como no teníamos nada
que hacer, llevábamos películas y las veíamos. Una de mis compañeras llevó la película de Proyecto X y la vimos. Cuando la película terminó, todos
nos quedamos con cara de ¡WOW! Y dijimos: “Esa, sí, es una fiesta. Deberíamos
hacer una y qué el motivo sea nuestra graduación “. Unos de mis amigos que le decían
Tapir empezó a organizar todo; el
lugar, la hora, los invitados, la música y lo que se iba a tomar. Pasaron los días
y Tapir nos dijo:” ¡Ya tengo el lugar
y la fecha! “. Mis amigos y yo nos emocionamos mucho, pues esperábamos con
ansias esa fiesta. Cuando llegamos a donde iba a hacer la fiesta nos dimos
cuenta de qué era una casa muy grande. Pagamos el cover que era de $70 no reclamamos el precio porque con eso se iba
a pagar la renta de la casa y las demás cosas.
Había dos DJ y un montón de
gente. Estuvimos bailando, jugando y bebiendo. Luego nos dimos cuenta de que había
un montón de gente afuera de la casa. Los vecinos le fueron a reclamar a Tapir por nuestro relajó y le dijeron
que si no nos calmábamos iban a llamar a la policía, para que nos sacaran. No
les hicimos casó y seguimos en nuestro relajó. Cuando menos lo esperábamos
llegaron varias patrullas y nos empezaron a sacar de la casa porque según estábamos
muy alcoholizados, olía mucho a marihuana y que estábamos causando daños a
propiedad ajena. Algunos compañeros empezaron a arrojar a las patrullas botes o
lo que encontraran. Los policías nos empezaron a perseguir. Mis amigos y yo nos
echamos a correr y nos detuvimos hasta que ya no vimos patrullas.
Después nos
encontramos a un chavo que nos dijo que si queríamos ir a su casa para seguir
la fiesta. Estuvimos en su casa hasta las 12 de la noche. Recibimos una llamada
de Tapir quien nos dijo que ya se había
arreglado con los policías y que podíamos regresar a la fiesta. Cuando llegamos
vimos que todos ya estaban bien mal. Los DJ pusieron el ambiente otra vez y la
fiesta prosiguió. Fue todo un desmadre. Nosotros nos fuimos como pudimos a las
cinco de la mañana ya estábamos todos muy borrachos. Y a nuestro intento de
fiesta tipo Proyecto X solo le faltó
el automóvil en la piscina.

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